Esto vale igual para quien se anuncia y para quien contacta. La mayoría de los problemas se evitan con dos o tres hábitos sencillos.
Antes de quedar
Habla por teléfono, aunque sea un minuto. Una llamada corta descarta buena parte de los perfiles falsos y de las confusiones sobre lo acordado. Si alguien se niega en redondo a hablar, es información.
Deja claro lo acordado por escrito. Lugar, hora, duración y precio. La mayoría de los conflictos vienen de expectativas distintas, no de mala fe.
Desconfía de las prisas. La presión para decidir ya, para pagar por adelantado a un desconocido o para cambiar de plataforma a mitad de conversación es el patrón común de casi todas las estafas.
Si te anuncias
Dile a alguien dónde vas a estar. Una persona de confianza con la dirección y la hora prevista, y un mensaje al terminar. Es la medida más eficaz que existe y cuesta treinta segundos.
Cobra al principio, no al final. Es el estándar en el sector y evita la discusión más habitual.
Confía en tu criterio. Si algo no te encaja al abrir la puerta, no tienes ninguna obligación de continuar. Nada de lo acordado por mensaje te obliga a nada.
Si contactas
Respeta lo publicado. Los límites del anuncio son los límites. Insistir después de un no es la forma más rápida de que la cita se acabe.
Puntualidad y discreción. Especialmente en edificios residenciales, donde el vecindario es un problema real para quien vive allí.
No regatees el precio en la puerta. Si el precio no te vale, no concretes la cita.
Teléfonos útiles
- 112 — Emergencias. Funciona en toda España y atiende en varios idiomas.
- 091 — Policía Nacional.
- 900 10 50 90 — Línea contra la trata de seres humanos. Gratuita, confidencial y no deja rastro en la factura. Atiende 24 horas.
- 016 — Atención a víctimas de violencia de género. Gratuita y no aparece en la factura telefónica.
Si crees que alguien está siendo obligado a ejercer, el 900 10 50 90 es la vía adecuada. También puedes reportar cualquier anuncio de este sitio desde el propio anuncio, y lo revisa una persona.